I+D+i: Investigación, desarrollo e innovación

Las tecnologías de la información y las telecomunicaciones juegan un papel fundamental en la mejora del rendimiento y resultados de las empresas. Aunque con cautela, podría decirse que existe una incidencia directa en la relación entre un aumento de la productividad y la asimilación del progreso tecnológico. Consciente de que la I+D+i es uno de los componentes fundamentales de este progreso tecnológico, la Escuela Superior de Informática de la Universidad de Castilla-La Mancha, desde su fundación, ha estimulado y promovido la creación de unidades que contribuyan a la generación de conocimiento científico en este ámbito.

La generación de conocimiento se produce en torno a proyectos de investigación científicos y aplicados, en líneas que integran y dan continuidad a los esfuerzos de un equipo comprometido en el desarrollo del conocimiento en el ámbito de las tecnologías de la información. Estos equipos, organizados en Grupos de Investigación, se han convertido en núcleos estables de investigación que desarrollan proyectos en una misma dirección.

Actualmente, se puede afirmar que la investigación llevada a cabo por estos Grupos en la Escuela ha alcanzado unos niveles de madurez y reconocimiento importantes, como se desprende de la calidad de los resultados alcanzados difundidos en congresos y revistas especializadas, la evolución en los fondos de financiación obtenidos en convocatorias públicas competitivas, los convenios de I+D firmados con entidades privadas, la calidad de las tesis doctorales defendidas y el número de tramos de investigación reconocidos a su profesorado.

Los prestigiosos Grupos de Investigación que desarrollan su actividad en la Escuela Superior de Informática utilizan los métodos, las técnicas y las herramientas más novedosas en Ingeniería Informática, generando conocimiento, tecnología y resultados susceptibles de ser transferidos a las empresas de nuestra región. De esta forma, el potencial de investigación, desarrollo e innovación que atesora la ESI constituye un instrumento básico para que las empresas mejoren su competitividad en la sociedad del conocimiento. Las empresas deberían reaccionar sin demora y no permanecer inmóviles ante la efervescencia del desarrollo y progreso tecnológico.